¿Cómo funciona la seguridad de la red?
A medida que las empresas adoptan nuevas tecnologías como el cloud computing, la inteligencia artificial (IA) y el Internet de las cosas (IoT), aumentan el tamaño de la superficie de ataque que los hackers pueden explotar. Cada año, los complejos ciberataques que implican malware (troyanos), phishing, ransomware, ingeniería social y ataques de denegación de servicio distribuido (DDoS) cuestan millones a las empresas.
Las buenas prácticas y soluciones de seguridad de red suelen diseñarse con tres objetivos principales en mente:
- Evitar el acceso no autorizado a los recursos de red.
- Detectar y detener los ciberataques en curso.
- Garantizar que los usuarios autorizados tengan acceso seguro a los recursos de red que necesitan.
Buenas prácticas de seguridad de red
- Segmentación de la red: La práctica de dividir una red en segmentos más pequeños permite a las organizaciones implementar un mayor control sobre los datos y los usuarios de una red. Reduce el tamaño de la superficie de ataque y el número de formas en que los hackers pueden obtener acceso no autorizado.
- Autenticación multifactor (MFA): Es una forma de verificar la identidad de un usuario a través de al menos dos formas distintas de identificación, como una contraseña y el reconocimiento facial. Proporciona una capa adicional de protección que puede impedir que los delincuentes accedan a datos confidenciales.
- Redes privadas virtuales (VPN): Son servicios que establecen conexiones seguras y cifradas para intercambiar datos y recursos a través de internet. Ocultan las direcciones IP para que sea más difícil rastrear la actividad de un usuario. Las VPN han desempeñado un papel crítico en la evolución del teletrabajo, permitiendo acceder a recursos de la empresa de forma segura desde cualquier lugar.
Tipos de soluciones de seguridad de red
Las organizaciones confían en una amplia gama de sistemas para evitar vulneraciones y minimizar daños:
- Cortafuegos: Software o hardware que impide que el tráfico sospechoso entre o salga de una red, a la vez que permite el paso del tráfico legítimo.
- Control de acceso a la red (NAC): Soluciones que autentican y autorizan a los usuarios para determinar quiénes pueden acceder a una red y qué pueden hacer una vez dentro de ella (como aplicar controles basados en funciones).
- Seguridad en la nube: Soluciones que protegen los centros de datos, las aplicaciones y otros activos en la nube frente a los ciberataques.
- Sistemas de detección y prevención de intrusiones (IDPS): Analizan el tráfico entrante en busca de amenazas y responden automáticamente bloqueando el tráfico sospechoso o restableciendo conexiones.
- Seguridad de las aplicaciones (AppSec): Procesos para proteger las aplicaciones empresariales de los ciberataques, ya que suelen ser objetivos principales al procesar datos confidenciales.
- Seguridad del correo electrónico: Filtros de spam y cifrado de mensajes que ayudan a frustrar intentos de phishing y otras amenazas enviadas por email.
Tecnologías de seguridad asociadas
Para proteger zonas y activos de la red de forma integral, también se utilizan:
- Prevención de pérdida de datos (DLP): Estrategias y herramientas que rastrean flujos de datos y cifran la información para evitar que sea robada o filtrada accidentalmente.
- Seguridad de endpoint: Protege los dispositivos (laptops, móviles) mediante antivirus para detectar y destruir malware antes de que se propague a la red.
- Seguridad web: Puertas de enlace y firewalls de aplicaciones web (WAF) que bloquean el tráfico sospechoso al navegar por internet.
- Análisis del comportamiento (UEBA): Utiliza machine learning para detectar anomalías en el comportamiento de los usuarios y señalar posibles amenazas internas o cuentas secuestradas.
Beneficios de las soluciones de seguridad de red
- Menor ciberriesgo: Reducción de la exposición a pérdidas financieras, operativas y de reputación.
- Mayor protección de datos: Evita la filtración de información sensible, vital para cumplir con regulaciones.
- Mejor continuidad del negocio: Mantiene las funciones críticas operativas y minimiza el tiempo de inactividad tras una interrupción.
- Mayor rendimiento: Las redes seguras resisten mejor las caídas causadas por ataques.
- Control de acceso más sólido: Gestión estricta sobre qué recursos están disponibles para cada tipo de usuario.
Casos de uso empresarial
- Disuasión de amenazas persistentes avanzadas (APT): Detectar ataques diseñados para pasar desapercibidos durante largos periodos mientras roban datos.
- Mejora del SIEM: Ayuda a los equipos de seguridad a reconocer irregularidades en el tráfico de red de forma centralizada.
- Acceso remoto seguro: Garantizar que contratistas o empleados externos puedan iniciar sesión sin comprometer la integridad de la red.
